Archives For Llorar con los que lloran


Suscríbase a mi blog, y únase a más de 150,000 personas que ya reciben en su correo electrónico lo que escribo sobre el hoy en base a la Biblia.

Conéctese conmigo en Facebook, Instagram, Twitter, YouTube, LinkedIn y WhatsApp o Telegram

Descargue gratis 6 libros sobre noviazgo, liderazgo y vida. En conjunto con ya más de 1,000,000 de descargas.

Suscríbase a El Bosquejo Pastoral y reciba un bosquejo bíblico y gratuito, todos los viernes. Unase a más de 2,500 personas que ya los reciben cada viernes.

*****

Tenía unos nueve años. Íbamos llegando al Club Campestre la Montaña. Un lugar precioso de recreación para la familia en Guatemala.

Cometí el error de tomar una pequeña navaja de mi hermano mayor, e intentar cortar una manzana y esto, mientas la sostenía en mi mano. La corte y también, el extremo de la palma de mi mano.

La cortada no fue tan profunda, pero sí lo suficiente para sentir el ardor y ver lo que tenemos allá adentro. Algo que no mucho me gusto.

Pero dos cosas me preocupaban. La primera, era que ya no iba a poder treparme utilizando un lazo a una como casa que había hasta arriba de unos juegos. Quien llegaba allí era celebrado por los demás niños.

Pero lo que más me preocupaba eran mis papás. Ja, cuando les diga, me van a regañar y tal vez a pegar. Me quedé en silencio un buen tiempo hasta que dije no, mejor pido ayuda.

Le mostré a mi mamá mi mano y le conté lo que había hecho yo mismo. Me llevo a la enfermería del lugar en donde me curaron, me dieron unas pastillas para el dolor, me pusieron algo que permitió unir el corte para no llevar puntos y nos fuimos tranquilos.

Cuánto callamos nuestros errores, nuestras heridas y no buscamos ayuda. La llamada que da vida y acerca amigos, sólo viene en el dolor, en la impotencia y en el punto de quiebre en el que humanamente no podemos más.

La primera llamada que debemos hacer es hacia el cielo. A nuestro Padre Dios. Dios amoroso, misericordioso y bondadoso. Por qué temerle si nos dejó un abogado que intercede por nosotros ante él. El justo que murió por los injustos. El abogado o intercesor que entiende nuestra condición humana, tentaciones y nos auxilia. El que a él viene en arrepentimiento, no le hecha fuera.

La segunda llamada que debemos hacer es a los amigos confiables y confidentes. Si está triste o deprimido, no lo calle. Llame a alguien de confianza y exprésele su sentir. La iglesia es familia. Todo los que hemos creído en Jesús como nuestro Señor y Salvador hemos sido adoptados como hijos, para nunca jamás estar solos ni en la tierra, ni en el cielo.

Su familia espiritual está allí para reír. Esto es más fácil. Es cuando celebramos las victorias de otros. El único obstáculo que nos impide reír, es la envidia. El envidioso no se goza del bien ajeno. Tiene mentalidad de escasez, piensa que si se ama a otro, él es amado menos. O que si otro tiene más, él tendrá menos. Qué gran mentira que le ata…

Su familia espiritual está allí también para llorar. Esto no se refiere sólo a los momentos de crisis como de una enfermedad, accidente o muerte. Se refiere a poder tener la seguridad, que el corazón puede abrirse de par en par y mostrar los dolores, vergüenzas, tristezas y batallas más profundas.

Invité a almorzar por su cumpleaños a un amigo de 79 años de edad que tenía mucho tiempo de no ver. En la conversación hablando sobre los temas de nuestros corazones y siendo muy sinceros. Me comentó sobre cómo extrañaba a un amigo que ya había muerto.

¿Qué era lo que extrañaba? Cuanto tenía situaciones difíciles de distintos temas en su vida, lo citaba. Se sentaban a hablar y cuando él le abría su corazón y comenzaba a contarle su situación, de pronto veía que su amigo frente a él estaba llorando. Cuánta falta me hace mi amigo, fueron sus palabras.

Todos necesitamos amigos que lloran con nosotros y están para animar, corregir y aconsejar. Dios le provee esos ángeles para su vida. Pero de seguro, Dios ya los conoce, sólo falta levantar el teléfono y llamarlos. Y, también, doblar rodillas delante de Dios…

Comparta esta publicación con sus amigos con los botones al final de la misma.

*****
Suscríbase a mi blog con su correo electrónico, y únase a más de 150,000 personas que ya reciben en su correo lo que escribo sobre el hoy en base a la Biblia. Si no tiene mis seis libros anteriores: #Emparejarse, #NoviazgoDeAltura, #MeQuieroCasar, #MetasDeVida, #LiderazgoCuarenta y #ElMaestrodelDinero descárguelos gratis en www.librosalexlopez.com Seis libros, en conjunto, con más de 1,000,000 de descargas.

Reciba el enlace de cada publicación por WhatsApp o Telegram, únase al grupo, en donde sólo nosotros podremos escribirle cada vez que realicemos una publicación, por lo que no será bombardeado con otros mensajes.

Descargue gratis 6 libros sobre noviazgo, liderazgo y vida. En conjunto con ya más de 1,000,000 de descargas.

Suscríbase a El Bosquejo Pastoral y reciba un bosquejo bíblico y gratuito, todos los viernes. Unase a más de 2,500 personas que ya los reciben cada viernes.

Suscríbase a mi blog, y únase a más de 150,000 personas que ya reciben en su correo electrónico lo que escribo sobre el hoy en base a la Biblia.

Reciba el enlace de cada publicación por WhatsApp o Telegram, únase al grupo, en donde sólo nosotros podremos escribirle cada vez que realicemos una publicación, por lo que no será bombardeado con otros mensajes.

Descargue gratis 6 libros sobre noviazgo, liderazgo y vida. En conjunto con ya más de 1,000,000 de descargas.

La comunión entre creyentes es importante, pero si sólo se queda en comunión, algo está mal.

Esta semana tuvimos un almuerzo con varios amigos y sus hijos. El rango de las edades de los presentes, iban desde un bebé de brazos, hasta alguien en sus cincuentas.

Los cristianos somos amigueros. Nos gusta compartir. Me gusta ver en las iglesias a grupos pequeños que llevan tres décadas de ser una familia espiritual. Pero un error que debemos evitar en todo grupo pequeño, es que, si no pasamos de hablar sobre la superficie de los temas triviales de esta vida, sólo veremos la punta del iceberg de nuestra vida – lo que está bien – y no lo que debiera estar bien, pero no lo está y que requiere el apoyo de alguien o de otros.

Pero esa tarde no nos reunimos sólo para comer y pasarla bien. Tomamos un tiempo uno a uno por familia para compartir sobre las razones por las que estábamos agradecidos con Dios. Hicimos una pausa, cantamos una canción y volvimos a continuar con los testimonios. Luego, cantamos de nuevo y cerramos con una oración.

Unos dieron gracias a Dios porque unos temas de salud habían sido superados. Otros, porque, aunque no viven en Guatemala, cada vez que vienen, sienten que se vuelven a conectar de inmediato pues es como que si ayer nos hubiéramos dejado de ver. Otros dieron gracias a Dios por el amor de su pareja y sus hijos. Otros porque al día de hoy no había faltado el trabajo y la comida a la mesa. Otro dio gracias por su mejor amigo.

Pero no todos los testimonios de gratitud fueron de “victoria” a los ojos de algunos creyentes, que piensan que gratitud sólo puede existir en las buenas. Pero aún, cuando andamos en la miseria como Job, quien perdió en un día todos sus bienes y a todos sus hijos, podemos reconocer la grandeza del Todopoderoso y adorarle: “Entonces dijo: «Desnudo salí del vientre de mi madre, y desnudo he de partir. El Señor ha dado; el Señor ha quitado. ¡Bendito sea el nombre del Señor!» A pesar de todo esto, Job no pecó ni le echó la culpa a Dios” La Biblia en Job 1:21 y 22

Luego vinieron los testimonios de gratitud con lágrimas. Alguien daba gracias a Dios porque en este tiempo jamás había sentido la soledad, porque estaba acompañada por varios en ese grupo. Otra persona dijo cómo sentía que estaba cayendo en depresión, pero alguien en el grupo lo vio, le conectó con un consejero cristiano y le había ayudado tanto. Ahora sabía que siempre iba a ser amada. Otro comentó sobre cómo la consejería matrimonial estaba impactando su matrimonio y su vida espiritual. Alguien más habló sobre el regalo de los amigos presentes, la bendición de tenerlos y el desafío de provocar más contacto entre los presentes con propósitos múltiples – compañerismo, edificación, ejercicio y más –. Alguien más dijo cómo el temor a que sus papás se murieran había desaparecido y estaba confiado en Dios, pero que no había sido fácil antes de esto. Todos estos testimonios no se dieron con ojos secos, sino con profundos silencios mientras el corazón del que hablaba se quebraba, lloraba y otros le acompañábamos.

La iglesia es familia. Y la familia que sólo vive en la superficie, sin hablar de las cosas profundas, no es sino como una Familia Real que vive para el ojo humano, aunque por detrás pueda ser un desastre y no glorifique a Dios.

La comunión en la iglesia de Cristo es vital. Porque en ella se manifiesta el amor de Dios. Pero si nuestras reuniones sólo son de comunión, algo está mal. Porque la iglesia de Cristo llora con los que lloran y ríe con los que ríen. Y no podemos hacer ninguna de las dos, si el grupo no está de acuerdo en algo, que somos pecadores necesitados de un redentor. Y, que, por lo tanto, escuchar las batallas que estamos enfrentando y las victorias que hemos alcanzado, nos permite llorar y celebrar a todos.

Esa tarde, más allá de la amistad multigeneracional, hubo lágrimas de unidad. Porque estamos unidos a pesar que somos imperfectos, pero todos estamos parados sobre la justicia del perfecto que es Cristo. Y agradecidos que Dios en su bondad nos ha dado lo que no merecemos, eso llamado gracia – la justicia gratuita por la fe en Jesús porque a Dios le plació mostrárnosla -. Y nos ha dado eso que no merecemos, eso llamado misericordia – pasar en Jesús por alto el castigo, porque él llevó en la cruz la culpa de nuestros pecados –.

La comunión es importante en la vida de nosotros los creyentes, promuévala constantemente, pero si está se queda sólo en comunión, algo está mal. Y es responsabilidad nuestra, profundizar en lo que no honra a Dios ni le glorifica, para que, en una familia espiritual de juicio destructivo, discernamos entre el bien y el mal, nos corrijamos en amor mutuamente y obremos para bien, juntos. Mientras desde el cielo, el Padre sonríe al ver familias espirituales que si importar la edad, son hermanos en Cristo e hijos de él.

Comparta esta publicación con sus amigos con los botones al final de la misma.

*****
Suscríbase a mi blog con su correo electrónico, y únase a más de 150,000 personas que ya reciben en su correo lo que escribo sobre el hoy en base a la Biblia. Si no tiene mis seis libros anteriores: #Emparejarse, #NoviazgoDeAltura, #MeQuieroCasar, #MetasDeVida, #LiderazgoCuarenta y #ElMaestrodelDinero descárguelos gratis en www.librosalexlopez.com Seis libros, en conjunto, con más de 1,000,000 de descargas.

Reciba el enlace de cada nueva publicación por WhatsApp, únase al grupo, en donde sólo nosotros podremos escribirle cada vez que realicemos una publicación, por lo que no será bombardeado con otros mensajes.

Reciba el enlace de cada nueva publicación por Telegram Si tiene el App Telegram dé clic en https://t.me/alexlopezmba. Si no, dé clic en https://bit.ly/2ZBBTO5 para conocer cómo descargar el App (tipo WhatsApp) y ser edificado directamente en su celular.