Cinco cosas que aprendí de mi mamá Elsy de López

mayo 10, 2025

Suscríbase a mi blog, y únase a más de 150,000 personas que ya reciben en su correo electrónico lo que escribo sobre liderazgo, vida y fe.

Dé click aquí para ver las más de 700 publicaciones en blog, ordenadas por año.

Conéctese conmigo en Facebook, Instagram, Twitter, YouTube, LinkedIn y WhatsApp o Telegram

Descargue gratis 6 libros sobre noviazgo, liderazgo y vida. En conjunto con ya más de 1,400,000 de descargas.

Suscríbase a El Bosquejo Pastoral y reciba un bosquejo bíblico y gratuito, todos los viernes. Unase a más de 3,600 personas que ya los reciben cada viernes.

*****

Hoy que es el día de la madre en Guatemala y mañana que será en los Estados Unidos, quiero compartirle cinco cosas que aprendí de niño de mi mamá Elsy de López, quien ya está en sus setentas. Y, es abuela de doce nietos.

1. Aprendí a llenar las manos vacías
Siempre que el recolector de basura entraba a la casa a sacar la misma, nunca se fue con las manos vacías. Siempre recibió el saludo respetuoso que todos los seres que somos iguales necesitamos dar, recibió agua o un refresco y algo para comer. Ya sea unos bananos o unas galletas. Somos llamados a llenar las manos vacías de esperanza, todos de acuerdo a nuestra capacidad. Y, cuando damos, recibimos satisfacción, el que la recibe bendición y hasta el que lo mira, inspiración. El dar bendice a todos.

2. Aprendí a llorar con los demás
Si algo vi muchas veces a mi mamá hacer en la iglesia La Fráter, en donde sirve todavía al frente del área de los niños de la iglesia, fue abrazar y llorar con otros. El día que mi mamá se muera – que ojalá sea dentro de muchos años -, no van a llorar por lo que escucharon algún día enseñar desde el púlpito, sino por los mensajes, regalos, ofrendas, llamadas, visitas y porque tuvieron un hombro en el cual llorar siempre. Ahora más que nunca, lloro ante y con el dolor de otros. Es como si hubiera vuelto a ser el niño o el adolescente de antes.

3. Aprendí la empatía y la compasión
Ponerse en el lugar de otros y poder sentir es tan importante. Pero también lo es, sentir la compasión que nos lleva a aliviar esa situación. En mi casa dormía en un cuarto solo, en una cama matrimonial. Una madrugada, mi mamá me llegó a despertar, me llevó al cuarto donde estaban mis hermanos y me acostó en el piso sobre un sleeping bag (saco de dormir). En la sala de la casa estaban una mujer y su hijo que habían que tenido que salir de su casa, por una situación difícil. Mi mamá, les daría mi cuarto. Me volví a dormir. Al rato regresó, por algún motivo decidieron no quedarse. Y, volví a mi cama. La empatía y la compasión son importantes. Sentir lo que otros sienten, pero también, aliviar la situación de otros. Como hemos escuchado. No podemos cambiar el mundo, pero sí el mundo de alguien.

4. Aprendí a servir y a estar pendiente de otros
Siempre preguntando, siempre orando, siempre animando. Sabe sobre la vida personal de cientos y me atrevería a decir, de miles de personas en La Fráter. Mantiene comunicación y apoya a gente que ya ni asiste a la iglesia. Ayer 9 de mayo aproveché para enviarle unas flores con una nota que decía: “Feliz día de la madre, madre linda! Sos madre de 3 y de cientos que han recibido tu amor. Te amo. Dios te bendiga con salud y larga vida, Alex López”. Estar pendiente de otros, sin desatender primero nuestro propio ser, es un llamado, es amor. Ella lo ha hecho y lo sigue haciendo. Sé que personas incluso en sus cincuentas y sesentas la ven como una madre. Miss Elsy, es como la conocen todos los que ha servido en el área de niños. Ella maestra de profesión, ha tocado el corazón de muchos.

5. Aprendí que sólo Dios es perfecto
A pesar de todo lo maravilloso de mi mamá, no es perfecta. Es una pecadora, que al igual que yo, necesitamos a un Salvador. Y, Jesús fue el único perfecto, para que todo el que crea en su perfección (pues nunca pecó), en su encarnación (que la divinidad se visitó de carne y huesos para ser el único santo que nunca pecó), en su muerte (murió el justo por los injustos a fin de llevarnos a Dios) y en su resurrección (promesa de un cielo y de una tierra nueva donde ya no hay ni muerte, ni llanto, ni lamento ni dolor), pueda vivir una nueva vida a pesar del pasado más horrible y sucio que como pecadores tenemos. Porque Dios ama, salva, perdona y da nueva vida.

¿Qué se lleva de esta publicación? Madre linda, te amo… Las flores se marchitarán, pero mi amor nunca…

Comparta esta publicación con sus amigos con los botones al final de la misma.

*****
Suscríbase a mi blog con su correo electrónico, y únase a más de 150,000 personas que ya reciben en su correo lo que escribo liderazgo, vida y fe.

Si no tiene mis seis libros anteriores: #Emparejarse, #NoviazgoDeAltura, #MeQuieroCasar, #MetasDeVida, #LiderazgoCuarenta y #ElMaestrodelDinero descárguelos gratis en www.librosalexlopez.com Seis libros, en conjunto, con más de 1,400,000 de descargas.

Dé clic aquí para ver las más de 700 publicaciones en el blog, ordenadas por año.

Reciba el enlace de cada publicación por WhatsApp o Telegram, únase al grupo, en donde sólo nosotros podremos escribirle cada vez que realicemos una publicación, por lo que no será bombardeado con otros mensajes.

Descargue gratis 6 libros sobre noviazgo, liderazgo y vida. En conjunto con ya más de 1,400,000 de descargas.

Suscríbase a El Bosquejo Pastoral y reciba un bosquejo bíblico y gratuito, todos los viernes. Unase a más de 3,600 personas que ya los reciben cada viernes.